Violetas

Y ahí estabas tú,
Y yo...
Sentí escalofríos recordando mis labios en tu piel, quizás podría escribir mil versos cursis relatando lo blanco de tu tez y la suavidad de tu cadera, pero... ¿A quién engaño?  realmente sería una perdida de tiempo pensar que podría relatar todo lo que fue. Desperté y aún sentía tu olor. Siempre imagino tu aliento entre besos, tu sonrisa mientras rozo mis mejillas entre tus muslos, tu mirada punzante en mi rostro. Pero no logro más que desearte, y sí... ahí estás tu, moviéndote junto a mis problemas y mis pensamientos.
Mentiría si te digo que no te paseas en mi cabeza todos los días, o que no me gustaría observarte mientras las horas pasan por tu cuerpo.  Si no reconozco que amaría prepararte café en la mañana. Si no acepto que te quiero mía. Y ahí estás tú, entre violetas, así te veo... mientras suspiro en tu cuello y te toco.

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